Construcción de un edificio seguro en zonas sísmicas

México es un país con alto movimiento sísmico. Abraham Cababie Daniel y Elías Cababie Daniel lo entienden y por ello han desarrollado un edificio seguro.

El continente americano cuenta con una diversidad enorme de punta a punta, pero hay un factor importante que está presente en gran parte de este, y son las zonas de alta actividad sísmica. Países como Chile, Haití y el propio México han sido afectados de manera reciente y a lo largo de su historia por terremotos de gran intensidad que han dañado de manera fuerte a sus habitantes. Sin embargo, con el tiempo y gracias a avances en la ingeniería y arquitectura, su impacto se ha reducido.

La construcción de un edificio seguro en zonas sísmicas involucra algunos factores importantes que todos los inversionistas y constructoras deben atender para cuidar la seguridad de todos.

3 factores para la construcción de un edificio seguro en zonas sísmicas

  1. Atender a la regulación local – Dependiendo de la zona en la que se encuentre el proyecto habrá que cumplir con todos y cada uno de los puntos de seguridad que sean establecidos en la reglamentación. Estos han sido creados para evitar que se repitan los errores de experiencias pasadas y se puedan salvar más vidas.
  2. Uso de materiales resistentes – A diferencia de países donde la actividad sísmica es baja, la construcción de un edificio resistente a un temblor exige materiales que puedan resistir el embate de los movimientos telúricos. Sin importar su costo elevado, el uso del hormigón armado y el acero son prácticamente elementales para cada una de las construcciones gracias a su resistencia y flexibilidad.
  3. Tecnología antisísmica que salva vidas – La cantidad de energía liberada en un terremoto es enorme y es la principal razón que genera que una estructura colapse. Para tratar de ayudar a dispersar de manera correcta esta energía y así evitar que sea transferida en su totalidad a los edificios y casas, se emplean tecnologías avanzadas como los disipadores y aisladores sísmicos, instalados en la base o en la misma estructura.

La construcción de un edificio seguro en zonas sísmicas no es una tarea fácil. Es un proceso delicado, que requiere gran experiencia y cuidado para poder asegurar que cada detalle esté planeado con el fin último de resistir hasta las peores situaciones imaginables.

Solamente siguiendo de manera puntual todos los requerimientos establecidos por la ley, haciendo un correcto estudio de suelo y empleando materiales y tecnologías adecuadas se podrán seguir salvando vidas mientras se mejora el nivel de calidad de vida de los habitantes de estas zonas.