René Escobar, hombre de grandes retos

Mantener una vida de equilibrio entre familia, trabajo y bienestar personal sólo es para hombres de grandes retos, como René Escobar.

Los obstáculos de la vida pueden verse de dos maneras: como puertas cerradas, o como una oportunidad. Para René Escobar, siempre ha sido lo segundo.

René fue criado en una casa donde, si bien nunca le hizo falta nada, le enseñaron a valorar el trabajo y el esfuerzo; aprendió a luchar duro por lo que quería, pero siendo compasivo, practicando la bondad, la honestidad y la solidaridad entre sus hermanos.

Los grandes retos siempre han formado parte de su vida, y eso lo ha hecho convertirse en un ciudadano modelo, y a tener una empresa que ahora se encuentra entre las mejores cinco de su ramo en el país.

Lo que nos lleva al gran reto empresarial que ha tenido que enfrentar. Y es que crear una empresa no es tarea fácil, hay que ser persistente y mantenerse a la vanguardia para ser competitivo en el mercado. Con mucha dedicación, René fue construyendo poco a poco una compañía en un entorno de total honestidad, ética profesional y responsabilidad social.

Pero con la dedicación y la disciplina que formó de los años en los que se convirtió en un atleta de alto rendimiento –tiempo atrás, cuando tenía espacio y cabeza para dedicarse casi de lleno a ello–, finalmente creó una empresa exitosa. Pero claro, en su momento otro gran reto para René fue el mundo deportivo.

René Escobar era obsesivo con el deporte; siempre quería ganar, siempre veía hacia arriba, nunca hacia abajo. “Era muy estricto conmigo mismo, tenía una disciplina extrema”, recuerda. Ese nivel de autoexigencia, sin embargo, le llevó a correr más de 20 triatlones, siempre quedando entre los primeros lugares o incluso ganándolos.

Complementaba una cosa con otra, pues para él el éxito en los deportes no es diferente al éxito en los negocios ni en la vida en general. Todo se complemente, y es cuestión de dar siempre el cien por ciento y más en todo lo que te propongas.

Eventualmente, el negocio y la familia comenzaron a crecer, y René comenzó a tomar ese tiempo que dedicada a los deportes, y a dedicarlo en el bienestar de los suyos, pero también de otros. Su gran reto ahora consiste en poder aportar al mundo algo de lo que tanto le ha ofrecido, por lo que invierte gran parte de su tiempo en hacer crecer su empresa y pasar tiempo con su familia.

Pero además, René y su compañía apoyan a niños y jóvenes con enfermedades crónicas o terminales desde hace algunos años, y ahora desea crear su propia ONG: la Fundación EB, en apoyo de todos aquellos deportistas mexicanos de bajos recursos, que tienen el don para convertirse en dignos representantes del deporte nacional, pero no tienen los medios suficientes para dedicarse a ello de lleno.

La Fundación sigue en vías de desarrollo, pero sabemos que René es de los que logra lo que se propone. ¿Y ahora? Bueno, ya no está interesado en practicar deportes de alto rendimiento, pero ahora otro de sus grandes retos es cruzar el Polo Sur a pie. “La preparación es extenuante, pero algún día lo haré, comenta con alegría. Y con todo lo que ha logrado, ¿cómo no creerle?

Al final, cada uno de estos retos, pequeños o grandes, han hecho de René Escobar un mejor ser humano, con metas cada día más grandes. Se vale soñar, pero más importante, se vale cumplir esos sueños.