Lugares con historias tenebrosas en la Ciudad de México

En la Ciudad de México han existido millones de personas y cada una de ellas ha tenido una forma de vida muy especial y única. Sin embargo, existen algunos que dejan su identidad para convertirse en leyenda. Sal de tu hotel de los hoteles en el DF y ve a los lugares en donde se llevan a cabo estas historias.

La Casa de los Condes de la Torre y Cossío

En pleno corazón del centro histórico, se encuentra una casa donde vivió una pareja del siglo XVIII, conformada por Juan Manuel de Solórzano y su mujer. Más que un hombre, don Juan Manuel se ha convertido en un personaje de la cultura oral y escrita de nuestro país, debido a la magnífica leyenda que lo acompaña desde su muerte.

La historia comienza con los celos de don Juan Manuel, que pensaba que su mujer estaba teniendo un amorío con alguien. Para encontrar una solución, pidió ayuda a un brujo, que le dijo que tendría que regresar a su casa y esperar a que fueran las 11 de la noche, pues en ese momento pasaría el desgraciado amante, que debía morir. Así esperó Juan Manuel y, cuando se acercó el hombre, lo asesinó. Mucho más tranquilo con su conciencia, ahora que había asesinado al amante de su mujer, se fue a buscar al brujo. Al regresar con el brujo, éste le dijo que se había equivocado de persona y, por lo mismo, debía continuar matando a los hombres que pasaran por su calle a las 11 de la noche, y así, poco a poco, se convertiría en un asesino en serie.

Algunas leyendas cuentan que don Juan Manuel sigue apareciendo frente a su casa cuando van a dar las 11 de la noche. Por ello, las personas evitan estar cerca de ella a esa hora. Pero, si a alguien se le llegara a aparecer y le pide la hora, esa persona jamás debe responderle.

La maldición del bule

Otra de las leyendas que circula por la capital de México es la de la maldición del bule. La editorial Jus y un restaurante ocupan el espacio de un lugar que era una casa en el siglo XVI. Nada parece estar fuera de orden, desde la perspectiva de cualquier persona, pero quienes han trabajado ahí durante varias horas, declaran que fantasmas se aparecen por doquier, entre los que destacan los de unos hombres colgados del balcón en el primer piso.

La maldición del bule es una historia que justifica la aparición de esos fantasmas. Dicen que en alguna parte de la casa hay una inscripción en forma de bule que es la razón de que todo exista, y también la huella de la maldición. Incluso, se han llevado a personas que intenten curar la casa, pero prefieren abandonar la misión en cuanto entran, pues reconocen la fuerza del hechizo y prefieren evitar las consecuencias que podrían existir.

La cultura del DF incluye, obligatoriamente, todas las leyendas que posee la ciudad. Algunas más creíbles que otras, y algunas más conocidas, pero todas alimentan el bagaje cultural del pueblo defeño, que aumenta sus leyendas cada día.