Los amoríos de Vincent Van Gogh.

No muchos saben la historia amorosa del celebre pintor originario de los Países Bajos, que por compasión, Vincent recogió de la calle a Clasina María Hoornik (Sien), una prostituta alcohólica, embarazada y con una hija, con la que vivió durante un año. En este tiempo el artista de Van Gogh, se empieza a arrepentir de su decisión tomada gracias a su soledad y problemas físicos. Acerca de su aspecto su cuñada Jo expone en sus memorias que Vincent van Gogh tenía estatura media, espalda ancha y aspecto fuerte, fortaleza que le permitió soportar la tensión y los excesos a que estuvo sometido. Theo, en 1889 afirma que la nariz y la forma de la cabeza de Vincent son parecidas a la cabeza del San Juan Bautista de Rodin.
Poco tiempo después le escribió ayuda a su hermano con la siguiente carta: “He perdido parte de mis fuerzas, no es normal que me fatigue por haber hecho un trayecto como de aquí a Correos… provocado por la falta de alimentos o por una alimentación que se ha tornado a la larga muy poco sustanciosa. Haz, pues, lo posible, hermano, por venir rápidamente, porque no sé hasta cuando me podré sostener. Estoy muy agotado y siento que voy a sucumbir bajo este peso.”
En 1884, se enamoró de nuevo, ahora de la hija de un vecino, Margot, pensaron en contraer matrimonio, pero lamentablemente las cosas no funcionaron. En noviembre de 1885 contrajo sífilis, que, aunque fue tratada médicamente, le hizo perder casi todos los dientes.

Su último intento en el amor conocido es cuando Van Gogh envolvió el lóbulo de su oreja cortada en un paño y se habría dirigido a un burdel, donde presentó este “regalo” a una prostituta llamada Rachel.