El ecoturismo no es la única forma de ir al desierto

Puede que no sea la única, pero el ecoturismo es la mejor forma de conocer el desierto. Y si no lo crees, lee los siguientes hechos que pasaron en la vida real.

Noel St Malo Juul, un mecánico de aviones de la fuerza aérea sudafricana de la segunda guerra mundial, hizo todo lo que no se debía hacer cuando te quedas atorado en el desierto. El sobrevivió más por suerte que por otra cosa. Juul estaba en una tripulación de 12 aviadores, repartidos en 3 naves, en una patrulla rutinaria desde su estación en Kufra, en el desierto del Líbano. Después de pasar varias horas en su ruta planeada y de regresar a la base, decidieron seguir volando hasta que se agotara el combustible. Su primer error fue no darse cuenta la dirección en la que estaban avanzando, y eventualmente, tuvieron que hacer un aterrizaje forzado, cuando una de las naves se comenzó a quedar sin gas. Después de pasar una noche bajo las estrellas, la tripulación mandó un avión para que volara 30 minutos en ciertas direcciones. Esperaban encontrar la base o ser rescatados rápidamente, por lo que bebieron 75 litros de agua entre todos en un solo día. El explorador aéreo no encontró ninguna señal de la base y se quedaron sin petróleo por completo. Al tercer día, habían consumido toda el agua y comenzaban a estar desesperados por líquido. Dejaron atrás su protocolo y consumieron el alcohol que tenían. Un mal movimiento, dado que era metanol, que es sumamente tóxico. Para obtener un alivio del calor, decidieron utilizar los extintores de fuego encima de ellos mismos. Tuvieron alivio por unos segundos, y luego comenzaron a sentir dolor extremo, dado que obtuvieron heridas debido a la exposición a esas sustancias. Al día siguiente, las personas comenzaron a morir. El primer hombre se disparó a sí mismo porque no podía soportar el dolor de estómago causado por el alcohol consumido. Otras 5 personas murieron a la mañana siguiente, y así siguieron sucumbiendo a los efectos de la deshidratación y las otras cosas que habían hecho. Finalmente, luego de 8 días, un avión de rescate los encontró. Sin embargo, Juul era la única persona que seguía viva del grupo, aunque por muy poco. Después de ese incidente, la Fuerza Aérea cambió las reglas para el vuelo en el desierto, incluyendo el entrenamiento de supervivencia para los que ingresen. Las tumbas de los pilotos, los restos de un avión y algunas otras cosas siguen todavía en el desierto. La sobrina de uno de los hombres encontró esos ítems en el 2001, pero el gobierno libanés declaró que eran antigüedades, por lo que debían ser dejadas en ese lugar.

Por otro lado, un día en Arizona, Henry Morello tomó un rumbo equivocado luego de salir de su restaurante favorito en el 2011. Cuando intentó dar la vuelta, terminó cayendo en un barranco. Esto sería suficiente malo para cualquiera, pero Morello tenía 84 años y nada de agua. Afortunadamente, era Febrero, por lo que las temperaturas no eran malas en el día, pero por la noche, las temperaturas eran muy bajas, suficiente para congelarse. Henry no encontró señal de teléfono antes de que muriera la batería, y se cayó mientras intentaba dejar su auto. Decidió quedarse cerca del vehículo, para que los rescatistas lo encontraran fácilmente. Pronto comenzó a sentir sed, por lo que buscó el único líquido de su auto: el limpiaparabrisas. Aferrado a su fe católica, Morello rezó a San Antonio, patrón de las cosas perdidas. Después de 5 días, un grupo de excursionistas encontró el carro. Morello estaba sorprendentemente bien, a pesar del frío y de que el líquido tenía metanol, una sustancia muy venenosa.

Así pues, nunca olvides llevar agua contigo en tus salidas.