Cruzar el polo Sur, el nuevo reto de René Escobar

René Escobar fiscalista, empresario, hombre de familia y ex atleta de alto rendimiento, nos habla de sus nuevos retos.

Hasta hace algunos años, René Escobar era un atleta de alto rendimiento que llegó a competir en más de 20 triatlones, incluyendo algunos Ironman, así como diversos maratones donde siempre quedó entre las mejores posiciones. Hoy, dedicarse al mundo de los deportes como antes lo hacía es un lujo que ya no se puede dar, pues ahora destina gran parte de su tiempo a su empresa y su familia.

Si bien no se arrepiente y se considera un hombre feliz que está en su mejor momento, hoy recuerda algunas de las enseñanzas que le ha dejado el deporte, y nos cuenta sobre sus próximos retos atléticos, pues dentro de su apretada agenda sigue encontrando espacio para cuidar su salud y hacer lo que le apasiona.

René siempre prefirió los deportes individuales a los de equipo, pues le gusta la idea de retarse a sí mismo e ir superando sus propias metas poco a poco. El deporte le hizo desarrollar distintos valores como el esfuerzo, el trabajo y mucho carácter, mismos que le han servido en las distintas áreas de su vida. Gracias a ello, ha podido llegar lejos en el ámbito profesional.

Una de las cosas que más agradece, es la capacidad de concentración que desarrolló con todos los maratones y triatlones en los que participó. Siempre que se encontraba en medio de una carrera, procuraba enfocarse en la meta, haciendo que el agotamiento pasara a segundo término, lo que le ayudaba a terminar de forma exitosa, y siempre valía la pena. Esta misma concentración le ayudó a superar momentos difíciles, pues sabe que después de un gran reto, siempre llega algo mejor.

Aunque actualmente ya no está interesado en los deportes de alto rendimiento y tiene otros objetivos en la vida, no descarta la posibilidad de destacar en algún otro deporte. De hecho, le gustaría convertirse en un gran golfista y alpinista. Pero su nuevo mejor reto es poder cruzar el Polo Sur a pie. “La preparación es extenuante, pero algún día lo haré”, confiesa con alegría.

Cabe mencionar que esta hazaña ya ha sido lograda antes, la primera vez por Roald Amundsen en 1911, pero ciertamente requiere de muchos años de práctica y una gran voluntad, aún mayor a las bajas temperaturas de la Antártida. Contados han sido los valientes que han llegado a hacerlo, pero siempre que el sueño sea posible, ¿por qué detenerlo?

René Escobar es un hombre de grandes retos, pero también de muchas metas cumplidas. Si bien ahora se dedica a su empresa, su familia y amigos, no piensa dejar de hacer deporte, tanto por sus beneficios en la salud como en lo emocional, pues éste ha sido un gran aliado cuyas enseñanzas le han ayudado a salir adelante ante cualquier situación. No nos sorprende, que en algún momento llegue a incluir su nombre en la breve lista de personas que han cruzado el polo antártico a pie. Para alguien con convicciones, todo es posible.