Cruceros por todo el mundo

En una ocasión, un amigo muy cercano me platicó que durante la pasada Copa Mundial de Futbol realizada en el país sureño de Brasil, las cosas habían llegado a un límite de diversión, de relajación y emociones encontradas como no las había experimentado antes.

La mayor parte de la infraestructura de los hoteles en diferentes puntos de Brasil eran insuficientes para cubrir toda la demanda de turistas que recibiría, motivo por el cual el comité organizador, en contubernio con las autoridades del país, habían acordado contratar cruceros que funcionaran a la vez como plataformas de esparcimiento y hospedajes. Lo cual resultaría mejor, pues ni los habitantes de las ciudades verían afectada su rutina por la impertinencia de la gente extranjera, abarrotando los mercados, plazas públicas y transporte. Al mismo tiempo, la ciudad no sufriría de daños mayores por acumulación de basura, preservación de recintos históricos o culturales, o afectaciones en las vecindades de los locales. Tampoco afectaría las ventas y remesas en sitios de encuentro. Sin duda, los cruceros fueron una excelente opción tanto para brasileños como para visitantes al evento deportivo.

En México, me han platicado también que estas embarcaciones son de muy buen nivel. De hecho, en las playas de Oaxaca, Puerto Escondido y Huatulco, o en otras de Baja California, como Los Cabos, los cruceros son una excelente opción. Por lo general, los paquetes para emprender un viaje por la costa del Pacífico mexicano, con una duración de siete días y seis noches incluye alimentación, hospedaje, servicios de recreación arriba de la embarcación (piscina, juegos para niños, discotecas o lugares de baile con música en vivo), y con un pago adicional hay ingreso a casinos, servicios de bronceado especializados o servicio de bebidas alcohólicas. Los precios varían dependiendo de la empresa que venda el paquete. Algunas veces, puedes encontrarte con interesantes ofertas en las que puedes pagar poco a poco en cómodas mensualidades, otros ofrecen primero viajar y después pagar (excepción para clientes de instituciones bancarias seleccionadas).

Orto de los beneficios de viajar en estos barcos es que te vas a ahorrar el gasto de traslado de una playa a otra. Por ejemplo, un paquete promedio tiene como mínimo tres playas para visitar durante el día y durante la noche la fiesta sucede en altamar. Entretenimiento, hospedaje y desplazamiento de un lugar al otro, en un solo lugar. Otro beneficio es que se cuenta con apoyo de enfermería a bordo, por si las náuseas o algún otro mal te aqueja en este viaje no estés solo y te restringas la diversión.

Si un multi-negocio como la Copa Mundial de Futbol tuvo la visión de solventar a su turismo con los cruceros, los mexicanos, que poseemos los puertos más bellos y envidiables del mundo, debemos de darnos la oportunidad de experimentar esta mágica vacación en compañía de quien mejor nos convenga: familiares, amigos, pareja. Todo tiene cabida cuando se trata de relajarse de la rutina diaria del trabajo.

Mi recomendación es arriesgarse aunque sea una vez en la vida a viajar por estos grandes barcos, sin importar el destino o quién esté a nuestro lado, siempre será una bella postal el mirar una noche estrellada coronada por una luna llena en altamar, cuyo reflejo nos recuerde la exuberancia y la exquisitez de la naturaleza. Por la mañana estarán tus pies besando la arena de una playa nueva, el sol bañará tu piel con un sutil rocío marrón.

Uno de los mejores viajes que he realizado en mi vida involucra al mar como escenario, en el que todo puede suceder, tanto el amor, como un cierre de negocios, diversión o pura plenitud para relajar y descansar.